Harina Pan, yerba y otras añoranzas

Pasión por los burritos

Hoy, finalmente nos decidimos encarar un tema sumamente sensible: encontrar harina Pan y yerba mate (la salsa Valentina había llegado por la mañana con la mudanza). Luego de un poco de investigación, nos fuimos caminando hacia Kreuzberg, el barrio turco y multicultural de Berlín, y el que a primera vista mayores posibilidades de éxito prometía.

El primer destino fue un restaurante colombiano, que con tienda incluida, prometía en su sitio web todo lo que buscábamos. Y en realidad así fue: variedades de productos latinos incluyendo los dos que necesitábamos ya con cierta urgencia, veníamos casi dos semanas sin comer arepas ni tomar mate. Pero ahí mismo nos dimos cuenta de que en realidad no sólo buscábamos eso, sino también algo del ya famoso trópico: calor y sabor. Y ésa fue la gran decepción: la señora que nos atendió, aunque latina, no nos dió ni una cosa ni la otra. Rápidamente pagamos la harina (al menos a un precio bastante razonable, € 2,79), y seguimos rumbo en búsqueda de lo faltante. Yo, estoicamente dejé la yerba en el estante, no estaba dispuesto a pagar unos € 3,80 por medio kilo (cuando incluso en Madrid lo conseguía a mitad de precio). Igual me quedaba un as en la manga: un bolichito argentino en el mismo barrio.

Rumbo a mi salvación (Ana con su harina ya estaba bastante más estable), nos topamos con una tiendita multicolor llamada Asia Might y que se anunciaba como Asia Afro Latino (y de hecho, algunas palabras más). Entramos y un sumamente simpático srilankés (eso nos lo contó luego), nos dió la bienvenida. El olor a especias hindúes, y las muchas marcas conocidas de nuestro paso por Lavapiés, nos hicieron sentir como en casa. Empezamos a mirar y a encontrar desde la harina Pan (10 céntimos más barata que en el colombiano), varias marcas de mate (aunque carísimas también, la más barata una brasileña a € 2,59 que yo no iba a comprar), y… gran sorpresa: plátano maduro. Acá estaba esperándonos y Ana que en Madrid apenas lo encontraba, no salía de su asombro. Pese a habernos conquistado ya, cuando el srilankés nos dijo que si veíamos que a su selección le faltaban productos que a nosotros nos gustaría comprar, se lo dijéramos porque él los pediría, casi quisimos abrazarlo. Sin duda, ésa es la forma de llevar un negocio. Nos despedimos hasta muy pronto, y nos fuimos hacia el argentino (ya saben, yo seguía sin comprar mi yerba).

Cuando llegamos, nos encontramos con un dueño argentino ya muy alemanizado y un bolichito con altibajos. Muy pintoresco, pero con una carta, al menos extraña: a parte de algunos clásicos argentinos, había burritos. Parece ser la gran debilidad berlinesa, porque todo español, mexicano u argentino que se precie lo lleva en el menú (si incluso el taco truck los ofrece). En fin, el discurso purista para otro día, y lo importante: me llevé el último paquete en oferta a € 2,50.

Hoy todos contentos, pero con la impresión de que lo latino está escondido o no está. Costó y seguiremos pateando las calles en búsqueda de más.

Ubícalo en tu Tropimapa: Asia Might, Gneisenaustr 6, 10961 Berlin

Advertisements
This entry was posted in Conozco un lugarcito. Bookmark the permalink.

2 Responses to Harina Pan, yerba y otras añoranzas

  1. Heleana says:

    jajaja que bueno este tema… lo que son las cosas, en estos dias una Alemana me pregunto en una reunion “que es lo que mas extrana de tu pais?” y yo le conteste inmediatamente la comida…bueno aparte de la familia y los amigos que los pongo en primer lugar..pero que gracias a la tecnologia nos mantenemos comunicados…pero la comida es algo que donde estemos la vamos a extranar..Yo no podria vivir sin comerme una arepita. Cuidense…

  2. iris y ramon says:

    La narración que nos visualizas se podría llamar las peripecias de dos latinos buscando imponer su calor tropical en el gélido Berlín. Seguro estoy que Ana en lo que vio Nuestra querida y amada Harina Pan, irradió una luz que podría derretir el hielo, nieve, frío o bajar la temperatura a 27 grados, con sonidos de olas del mar de Puerto la Cruz. Y tu estarías con cara de Gardel cantando Adios Buenos Aires querido. Mi Mate se aleja y yo sin poderte beber… y así menos mñas que la tencaidad y persistencia es evidente. Saborear el mate en el Berlín no tiene precio y si lo tiene se caminará hasta encontrar uno que se adapte a no ser asaltado por un tendero como si el bendito mate fuese una Magnun 357… Boludos los tenderos… te digo, querido que vos sos duro como la roca o mejor dicho como el diamante. Mirá que vos, sos de los que no aceptan un reto…
    Amigos me encanta leer sus cuentos, experiencias de la vida, golpes o dulces caricias que nos permite crecer, aceptar y criticar, como también reirnos de tantas cosas que ocurren.

    Por este lado llueve… y ya saben nosotros con lluvía nada, algo así como si llueve no voy a trabajar típico de un venezolano cuando apenas observa el cielo un poco oscuro.. Que viva la pepa donde estemos…. Sean felices, el éxito es muy cerca de ustedes. No hay obstáculo que no pueda ser vencido… pa´lante es pa´llá.

    Se les quiere.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s