Practicando mi alemán tropical en las vacaciones

Berlinesa buscando el sol. Foto cortesía de: http://www.fussballboom.de

Después de dos semanas en Madrid (como buena Berlinesa adoptada buscando el sol) volví a Berlín con la sensación de que el alemán que aprendí en  el curso se me olvidó y que me toca practicar bastante en lo que me queda de vacaciones.

Por suerte, tuve la oportunidad de hablar alemán en Madrid con una alemana que me dijo que para tener solo 50 clases de alemán hablaba bien y lo mejor fue, que cuando me lo dijo: ¡le entendí! No sé si fue por el mojito que estaba tomando pero cuando me dijeron que era alemana y que no hablaba español me dije: “ahora o nunca: éste es el momento de practicar y mostrarle a mis amigos de Madrid que no estuve manguareando”. Así que empecé la conversación en alemán con los clásicos “¿de dónde eres?”, “¿cómo te llamas?”, “vivo en Berlín”, “me encanta Berlín y sus parques”, “¿qué haces en Madrid?”, etc.). Tampoco crean que fue muy profunda nuestra charla,  pero algo es algo. Además la chica que era algo tímida se emocionó al saber que otra persona del grupo conocía su ciudad y aparte que le gustaba tanto como a ella. Luego de unos 20 minutos de una conversación en alemán (que a mí me pareció eterna) nos pasamos al inglés para que su amiga (que también era venezolana) se pudiera integrar a la conversación.

Bueno, eso fue todo lo que hablé en esas 2 semanas en Madrid y unos días antes de regresar a Berlín me puse a repasar lo aprendido con mis ejercicios por internet y encontré otros del instituto Goethe que me vienen muy bien, pero primero quiero terminar los otros.

Thomas me dice que mi alemán está muy bien para el tiempo que llevo y lo poco que lo uso, todavía no me siento confiada. Pero por otro lado, de regreso del aeropuerto a casa, el taxista que me tocó me dijo nuevamente que para llevar 3 meses mi alemán era bueno. La conversación no fue la típica de taxista de voy a tal lado y ya,  sino que como era turco y  yo había ido en mayo a Estambul le saqué conversación.  Tuvo tiempo de evaluar mi alemán y todo y cuando me justifiqué diciendo que mi alemán no era bueno, me dijo que el de él tampoco. Me gusta que me alaben mi breve alemán, pero no sé si emocionarme por las bonitas palabras de un taxista turco… me imagino que le debe de haber costado tanto como a mi compañera turca, de la clase de alemán.

Bueno, ya de regreso, me toca seguir practicando y esta vez en vivo y en directo (Thomas siempre me manda al frente para que practique… ¡¿es un amor?! o ¿un caramelito de cianuro? y no tanto por internet,  así qué ya les seguiré contando de mis aventuras con ¡mi alemán tropical!

 

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One Response to Practicando mi alemán tropical en las vacaciones

  1. Leonardo says:

    Tan sólo me quedan menos de dos semanas para regresar a Barcelona 😦
    Yo di clases de Alemán el anyo pasado, unas 8 horas, he estado practicando yo solo por internet, y en cuanto vuelva a Berlin me apuntaré a clases de verdad ahaha
    asi que me tienes que recomendar a que escuela ir 😀
    auf wiedersehen! xD

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