Mi Alemán Tropical: clase 104 (Un robot en casa)

!Yo quiero uno!

!Yo quiero uno!

Como se agradece empezar el día con un sol brillante sobretodo en días como los de ahora que oscurece a las cuatro de la tarde. Sigo yendo al curso en bici, el otoño se apiadó de nosotros y lo mejor es que voy sobre un mar de hojas caídas (de los arboles). Se ve muy bonito y mientras no llueva tampoco es peligroso; me imagino que por el poco presupuesto de Berlín no pueden limpiar las aceras tan frecuentemente. Por ahora vamos bien, pero no me quiero ni imaginar las calles cuando empiece a nevar….

La clase de hoy se me hizo super pesada y no solo a mí sino a los otros compañeros, pero lo peor también a la profesora que va perdiendo la paciencia muy fácilmente – y se le nota. Faltan sólo dos semanas y terminamos el nivel, aunque si seguimos como hoy se nos harán eternas. Lo bueno es que luego ya no veremos más gramática porque (algunos) seguiremos el nivel de orientación (historia, geografía, etc.) y espero que sea menos rutinaria la clase.

Hoy vimos los verbos como adjetivos (Partizip I) en presente. Y para entender esta parte de gramática hicimos un ejercicio donde teníamos que decir las características de un producto (inventado por nosotros). Mi grupo y yo inventamos un robot que hace todo por nosotros desde limpiar, cocinar, planchar, lavar, colgar y guardar la ropa, hacer la tarea, cuidar de los niños y además viene con música y televisión integrada. Evidentemente era un grupo de solo chicas porque en los otros inventaron como hacer cócteles o carros particulares con conductor robotizado. A mi me tocó hacer la presentación del producto y no se me ocurrió mejor cosa que hacer un dibujo del robot, con lo mala que soy para eso. Bueno, mala, mala, no, simplemente refleja mi lado infantil: si lo viera un piscólogo diría que lo pintó una niña de 4 años, tal es mi don para la pintura. Con lo barato que es en Latinoamérica tener una persona en casa que ayude en casa, el robot se moriría de hambre allí, pero en Europa (unos €10 / hora), yo creo que tendría éxito. Cuando hablemos alemán, impulsaremos la idea.

Bueno, a lo que vinimos. Para utilizar los verbos en infinitivo como adjetivos se le coloca al final de la palabra la letra “d” y se conjuga como un adjetivo según el caso (nominativo, acusativo o dativo). Ejemplo:

  • Der hüpfende Frosch oder ein hüpfender Frosch: La rana saltarina o una rana saltarina. En este caso es nominativo y el verbo es hüpfen (saltar).
  • Der putzende oder kochende Robot: El robot limpiador o “cocinador”.
  • Ich habe das klingelnde Handy oder ein klingeldes Handy: Yo tengo el celular que suena o un celular que suena. En este caso es acusativo y el verbo es klingeln (sonar).
  • Ich rieche die stinkenden Schuhe: Yo huelo unos zapatos olorosos.
  • Ich sehe meine Freundin mit dem tanzenden Mann oder einem tanzendem Mann: Yo veo a mi amiga con el hombre bailarín o un hombre bailarín. En este caso es dativo y el verbo es tanzen (bailar).
  • Ich habe heute Kurs mit der reizenden Lehrerin: Hoy tengo curso con la profesora encantadora.

Hoy no doy más así que, esto es todo por hoy a ver si mejor el ánimo con el alemán mañana.

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