¿Por qué tropicalizando?

Porque somos latinos y tropicales (una por su lugar de nacimiento, el otro por su amor al pabellón criollo). Hemos decido pasar una temporadita en nuestra islita berlinesa y veremos sí tropicalizamos Berlín o si nos alemanizan a nosotros.

¿Y por qué Berlín? En realidad, no hace falta gran explicación, fuimos de vacaciones en diciembre y nos gustó mucho; y eso pese al frío. Como nos quedó la duda de como sería ésta gran ciudad con unos grados más, aquí estamos.

Llegué a Berlín pensando en los estereotipos de la perfección alemana, y esperaba ver al alemán que todo extranjero se imagina (luego me dijeron que para eso me fuera  Baviera).  Esperaba verlos cruzar la calle en el lugar correcto y me dí cuenta que en Berlín no los iba encontrar (si ni siquiera estoy segura de haber visto muchos alemanes en Berlín). Mi frase del viaje fue: “¡los alemanes ya no son lo que eran!” y, al final sólo resultó que no eran lo que yo esperaba, pero ya encontraré a los correctos… ¡aunque sea en Baviera!  Hubo algo que sí fue más allá de lo esperado, ¡el frío! Y aunque digan que no se trata del frío sino de tener la ropa adecuada,  a mi me cuesta creerlo.  Da igual, total la tropicalizaremos  y sabemos que  Berlín nos recompensará.

Empezaremos con tres categorías: Goethe y yo; Conozco un lugarcito; Dicen que… e iremos creciendo con el tiempo.

 

Autores

 

Anangela Padilla Bottini // Thomas Schreiner

Advertisements